Estados Unidos no pide disculpas ni da explicaciones por el avión

En Estados Unidos continúa la perplejidad por la reacción del Gobierno nacional por las discrepancias en la carga de un avión militar.

Philip Crowley, vocero del Departamento de Estado, explicó, en respuesta a la queja formal del Gobierno, que “no hay por qué pedir disculpas”, y calificó como “desafortunada” la posibilidad de que se destruya el material incautado.

Crowley además declaró que “no tenemos por qué presentar excusas. Continuaremos dialogando con la Argentina y trabajando lo mejor que podamos para resolver este caso”. “Tenemos una larga historia de estrecha cooperación con Argentina, así que seguimos sorprendidos y preocupados por la reacción”, agregó, durante su habitual ronda de prensa.

Desde el gobierno nacional, el jefe de Gabinete Alberto Fernández respondió airadamente a los dichos de Crowley y del secretario de Asuntos Hemisféricos Arturo Valenzuela: “Valenzuela sigue con declaraciones poco felices. Dice ‘habíamos conversado con el gobierno argentino’. Acá no hay que conversar nada, hay que escribir y firmar sobre lo que hay que ingresar para cumplir con la ley argentina”.

Fernández también se mostró muy molesto con algunas declaraciones del responsable para América Latina del Pentágono, Frank Mora. “Mora hasta se animó a llamar mentiroso a nuestro canciller y espero que el Departamento de Defensa lo obligue a pedir disculpas”, fustigó. 

Además se expidió sobre las armas que no estaban declaradas: “Hay un acta que demuestra que quisieron ingresar tres cañones de ametralladora, un cañón de carabina, una carabina y otros materiales que no estaban declarados”.

Si bien no se quebró ninguna ley, si no que se produjo una contravención al Código Aduanero, el juez en lo penal económico Rafael Caputo llamó a declarar a 22 testigos, miembros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Aduana. También se citó a funcionarios del Registro Nacional de Armas y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología, para establecer las características especificas de los productos incautados. 

El juez solicitó a la Aduana la “verificación y aforo” del total de la mercadería incautada, la cual está guardada en un container y está siendo inventariada por el organismo.

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