Andrés Chiche Zaina ideó grandes barrios privados. Ahora prepara la Ciudad de Los Niños, un complejo de bares y boliches y la expansión del Arena Maipú.
Arquitecto, corredor de autos y coleccionista, amante del buceo, abuelo de tres pequeños que están en cada portarretrato de su oficina. Reparte sus días entre Mendoza, Cancún y Miami. Andrés Chiche Zaina (65), es hoy uno de los mayores desarrolladores de Maipú que ha oscilado entre ser el propietario de las tierras, inversor de grandes proyectos y ahora incursiona en su rol de desarrollador inmobiliario.
Desde aquel momento cuando construyó Furlotti, es hoy propietario de 4 barrios cerrados, socio capitalista del Arena Maipú, dueño del Black Jagger, participa de las ganancias de Cristian Lorenz –la marroquinería que le produce a Albanese y Prune y de la cual fue creador en los ‘80-. También es propietario de Terra Oliva. Ahora, junto a capitales extranjeros, comienza la construcción de un megaproyecto de entretenimientos que se llamará “La ciudad de los Niños” y, de manera conjunta con uno de sus hijos, diseña un centro de locales nocturnos basado en los conocidos Speakeasy de Estados Unidos y que estará emplazados en lo que fuera la Bodega Furlotti.
Propietario del edificio donde funcionó el emprendimiento vitivinícola, después de quedarse con los terrenos que pertenecían al Grupo Greco y tras asociarse con Luján Williams. Cuando cayó en la quiebra este último empresario, se quedó con los terrenos que correspondían al casco de la Bodega. Hoy tiene negocios relacionados con la vitivinicultura, pero en Chile, y lo que produce se destina sólo a la exportación. “No hay peor cosa que un ‘new rich’, yo siempre tuve plata pero me junto a comer asados con los obreros. No estoy ni estuve asociado con ningún político”. Así se define durante Zaina, un empresario prolífero
¿Cómo incursionó en el negocio de los barrios privados?
Yo nací en Furlotti, tengo 65 años, mis abuelos llegaron de Italia en 1890 y se instalaron con Ángel Furlotti. Esta era una pequeña bodega, después pasó a ser una de las tres más importantes de Mendoza y en un momento fue la que abasteció al mercado nacional. En un terreno colindante a la bodega, que era una finca de 22 hectáreas, empecé a hacer el desarrollo del Barrio Furlotti. Fue el primer barrio privado de Maipú. Antes se había construido el Dalvian y Palmares estaba empezando junto a nosotros. No me cabe la menor duda que el mentor de los barrios privados fue Alfredo Vila.
En aquel momento, junto a OHA Construcciones y Luján Williams, hicimos 120 casas y los demás los vendimos como lotes, eran 300 terrenos. Después me separé de los socios y  compré los terrenos adyacentes, unas 12 hectáreas más. En esos hice la urbanización y los vendía como lotes.
¿Cuál fue la clave del éxito en este emprendimiento, en un momento en que la modalidad de vivir en barrios cerrados no estaba extendida?
Yo tengo los mejores puntos de Maipú, a eso me dedico, a buscarlos. Mis barrios tienen todos servicios cerca.
Años más tarde llegó la idea de hacer Pinares de Furlotti, ahí se marcaron 170 lotes, pero con un concepto más de acercamiento con la naturaleza. Después vino Villa Michelo, uno de los emprendimientos que está en plena construcción con 532 lotes pero que ya tiene su centro de servicios en pleno funcionamiento con una panadería, una carnicería y dos restaurantes, uno de comida mejicana y otro de comidas rápidas.
¿Sus negocios siempre funcionaron o alguno de ellos fracasó a medio camino?
La base del éxito ha sido primero ser honesto y después que cada persona se lleva su escritura en mano el día que cancela su terreno. La casa es tan importante para una familia que no se le puede vender ilusiones a nadie. En un momento di un vuelco casi sin querer. Yo tenía campos en Santa Fé, producíamos trigo porque en aquel momento no era tan rentable la soja. Además tuve una cadena de negocios en todo el país, con locales en los centros comerciales que se llamó Cristian Lorenz y de la cual aún participo en su composición accionaria.  Pero comencé a cranear algo nuevo. Estuve pensando durante años qué íbamos a hacer en la entrada a Maipú. Esos terrenos eran de Giol, pasaron a la Municipalidad Maipú y se licitaron. Yo gané la licitación y le vendí a Walmart una parte. Así llegó el Arenas, pero tras 12 años de cranear ideas. Es un hotel que no está en todo el país. El modelo es de los socios inversores de Buenos Aires.
¿Quiénes son sus socios en Arenas?
Uno es Daniel Angelici (presidente de Boca) y además participa el Grupo Puerto Madero.
¿Hay un productor y conductor televisivo reconocido?
Sin nombres, el otro socio no se conoce.