Es algo así como hacerse cargo de la falta de sentido común

Lindo arranque de la semana, ya llegamos a septiembre y la alegría primaveral ya viene.



.. ¿No? ¿No es para tanto? ¿Qué pasa? ¿Hay algo qué no lo entretiene, qué lo agobia, qué no lo hace feliz, qué lo inquieta? No diga nada, está cansado que lo jodan...

En general hablamos sobre el tiempo, el espacio, la actualidad, y todo eso de lo que sabemos tan poco y nos equivocamos tanto. Entonces cuesta entender esto de que, cuando "hay que joderse, hay que joderse". Te podés sentar con tus amigos, comentar el tema en la mesa familiar, parlotear un poco con tus compañeros de trabajo en un breve espacio de tareas... Pero claro, desde ninguno de esos ámbito se pueden manejar los medios de comunicación masivos, apenas si cruzar algunas ideas, y el mayor rating que se puede conseguir es el de toda una familia sentada a la mesa, o más de un par de personas allegadas. Eso si, sin pausas publicitarias ni locutores.

Lo interesante es aprovechar este espacio para interpretar las situaciones que molestan, como cuando tenemos que ir a trabajar, pero no podemos hacerlo, porque hay un paro que impide la circulación en transporte, más allá del 20% del servicio garantizado, y los inconvenientes que esto genera para llegar al lugar que tenemos que llegar, sin poder enviar los chicos al colegio, porque “por las dudas” nos dicen que no los mandemos, y “por las dudas” no intentemos cargar combustible en una estación de servicio que está encintada, porque a alguien le puede molestar que no te puedas sumar a la medida de protesta, pero en fin… Alguien tiene que ceder. O joderse.

O como cuando pensás que vas a disfrutar de un lindo espectáculo, como puede se ver a tu equipo jugar un partido de fútbol, pero resulta que esa noche llegás a la cancha, una de las más seguras del país, pero el operativo de seguridad te trata como ganado al Mercado de Hacienda de Liniers, aunque vayas con los chicos, y la policia te tira los caballos encima, porque están controlando que la gente llegue a la cancha, pero vos sacaste otra entrada, igual te dicen que tenés que hacer toda esa fila, pasar por el embudo, porque la neutralidad es peligrosa en los tiempos actuales del fútbol argentino, y cuando lográs ver el encuentro, lo disfrutás, pero ya estás pensando en salir unos cuantos minutos antes, para que no te comás el despiole de la salida, encima te derivan a una puerta que está cerrada, y tenés que buscar alternativas para irte, ya querés llegar a tu casa, pero tenés que aguantarte todos los condimentos que tiene esto de ir a la cancha que no se compara con ver el partido por HD en el living de la casa, pero bueno, querés vivir la experiencia… ¿Entonces? Jodete…

Perjudicarse, fastidiarse, molestarse. Que se joda quien se tenga que joder. ¿Qué se joda? ¿Ese "qué" va con acento o no? Intuitivamente, me sale con acento. Una neurona me alerta acerca de que los casos en los que se expresa deseo. Y si no, joder. Porque joderse es como hacerse cargo de la falta de sentido común. De esas empresas que cobran por servicios que nunca se pidieron, pero eso no importa, porque tampoco se rechazaron. Falta de organización para disfrutar de un espectáculo. Inconvenientes para acceder o dejar de hacer, ante una necesaria jornada laboral enmarcada en una situación de protesta. Medios que expresan su opinión como si fuera “la de todos”. Gente que expresa sus deseos como demandas, o sus demandas como deseos. Otros que “interpretan o representan” a quienes no les pidieron ser interpretados o representados por ellos. Los que tienen ganas de que esto salga adelante, pero los intereses de otros te juegan de obstáculo. Y así. Y si uno se queja, está mal. Y si no se queja, también. A joderse...

Esta semana tenemos otra oportunidad. Un nuevo día. Protestar como corresponda. Organizar un partido para intentar que sea un espectáculo...
¿Vamos a corregir los imprevistos? ¿O vamos a seguir jodiendo a quien se tenga que joder?


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