En un nuevo allanamiento en el instituto de Luján, dieron con computadoras y cámaras fotográficas con material pornográfico y anticonceptivos.

Computadoras y cámaras fotográficas con material pornográfico y anticonceptivos fueron secuestrados en un nuevo allanamiento realizado en el Instituto Próvolo de Luján de Cuyo, donde se denunciaron abusos sexuales a los niños con hipoacusia que allí se alojaban por parte de dos sacerdotes y tres colaboradores que ya fueron detenidos, informaron ayer fuentes de la investigación.

“Hubo nuevos allanamientos en habitaciones, talleres y galpones del Próvolo donde se secuestraron diez computadoras, cámaras fotográficas y anticonceptivos en el sector de las monjas”, precisaron los abogados querellantes de la Agrupación Xumec.

En febrero pasado, la Justicia de Mendoza determinó la prisión preventiva para los cinco imputados, entre ellos dos sacerdotes, por el abuso sexual de 25 niños, niñas y adolescentes hipoacúsicos que concurrían al Instituto.

Se trata de los curas Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (56), el monaguillo José Bordón (50), el empleado administrativo José Luis Ojeda (41) y el jardinero Armando Gómez (46), detenidos e imputados por “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores”.

En cuanto a la investigación, el abogado de Xumec, Juan Dantiacq, comentó que “se halló una libreta del detenido Ojeda con un listado de páginas pornográficas”.

“En una de las habitaciones de la cuidadoras del sector de las niñas, que se supone se trata de una monja, había pastillas anticonceptivas”, aseguró por su parte Sergio Salinas, también querellante de Xumec.

Asimismo, dijo que “se sumaron nuevos testimonios de jóvenes que al principio no se animaban a declarar”.

“Fuimos contundentes en pedir la prisión preventiva para que puedan venir a declarar. Son personas que estuvieron sometidas a una extrema violencia y hay un patrón común, ya que son jóvenes que hoy tienen entre 17 y 25 años y se refieren a abusos de cuando tenían entre cinco y 12”, relató Dantiacq.

Hace pocos días, la Justicia decidió que los curas Corradi, Corbacho y los tres empleados del Próvolo imputados “seguirán presos hasta el día en que sean sometidos a juicio”.

Actualmente, el Instituto está cerrado por orden de la Dirección General de Escuelas y los alumnos fueron reubicados en otros establecimientos. Asimismo, sigue prófuga y buscada la monja Kumiko Kosaka, implicada en el caso por “participación y complicidad en los abusos”, recordaron.