En las redes: los lamentos del debate en el muro

Es la vida hoy. En redes. Enredados. No hay otra, casi imposible escapar. El día es un día cualquiera, pero no en cualquier parte: una cosa se vive en la calle, en la casa, en la oficina, y otra en los aparatos.

Hasta se presta para los más variados debates. En Facebook por ejemplo, la más masiva de todas. Cualquiera que haga un comentario lo sabe, siempre caen respuestas inesperadas. ¿Cómo lidiar con las "diferencias" entre personas que tenés entre tu gente? Por más que vos mismo te cuides, de pronto aparecen dos, o más, que convierten tu muro en un campo de batalla. El que (por ejemplo) hizo unos cuantos posteos feministas y otro lo llenó de comentarios machistas y racistas. Y las amigas de otro contacto, en vez de preguntarle por privado a él "che, este de dónde salió", directamente lo hacen en los comentarios del post. Se arma una quilombata linda que te puede dejar atrapado en el medio.

Siempre es bueno marcar la cancha. Algunos piensan que es ofensivo borrar comentarios o posteos que otras personas dejan en un muro de Facebook, pero cada uno tiene derecho a actuar como responsable de su propio perfil, como si se tratara de un foro y uno es el moderador. Por supuesto nadie se puede hacer cargo de las cosas que le postean extraños sin pedir permiso, pero si están generando situaciones incómodas o tienen potencial para hacerlo, sencillamente chau comentarios.

Cuando existe buena utilización, probablemente las cuestiones puntuales se consultan, y se debaten, por privado. Se puede explicar con mucha cortesía (por ejemplo): "En mi perfil tengo gente muy diversa y ese comentario puede herir u ofender a gente que quiero. No es nada particular, o en contra, pero preferí borrarlo". También puede suceder que esa persona (que intentaste persuadir por privado) se enoje y vuelva a hacer un comentario, probablemente diciendo que LA CENSURAN (así con mayúsculas) porque NADIE SE BANCA LA VERDAD (hay mucho cuatro de copas con delirio de héroe de la libertad de prensa). En ese caso, hay que bloquearlo y si es una relación muy cercana, lo explicás en persona. Si no, buena ocasión para librarse de redsociópatas.

Cuestiones que parecen inevitables, que nos marcan la agenda del día, y probablemente nos corran del eje de lo destacado. Por esto de la vida en redes. Ahora, desde el mismísimo, Facebook trabajan en el desarrollo de una tecnología que permita a los seres humanos escribir sus pensamientos sin necesidad de un teclado, mediante el uso de ondas cerebrales (lo anunció la semana pasada la experta de la compañía, Regina Dugan). Es decir que una persona podría enviar un mensaje sin tener que sacar el smartphone del bolsillo. En principio el objetivo es llegar a las 100 palabras por minuto, algo que se podría conseguir en algunos años. Y que transformaría el debate en algo más… ¿Cerebral? ¿Más directo entre la conciencia y lo que querés expresar? ¿Sin intermediarios entre los dedos y lo se piensa? Ese será otro capítulo en esta novela tan enredada.