Los departamentos del Área Metropolitana son los mayores generadores de residuos. Desde el Gobierno prevén conseguir financiamiento para unificar la gestión a nivel provincial.

Diariamente los mendocinos que viven en las comunas que conforman el Área Metropolitana de Mendoza producen entre 1000 y 1200 toneladas de residuos sólidos urbanos. A excepción de departamento como Maipú, que cuenta con su planta de tratamiento, y de Luján, que arroja los residuos en Cacheuta, el resto de los municipios del Gran Mendoza, cerca de un 60% del total, vuelcan sus residuos en la planta ubicada en el distrito de El Borbollón en Las Heras.

Por este motivo, desde hace algunos años la provincia destina fondos a Las Heras para colaborar con el importante gasto que implica sostener el trabajo operativo. Sin embargo, en 2017 la comuna recibirá $1.5 millones menos que el año pasado, concretamente $3.5 millones.

Según explicaron desde la Secretaría de Ambiente, hasta el año pasado la provincia destinaba entre $5 y $6 millones para el pago de camiones y máquinas que trabajan en un predio contiguo a la planta de El Borbollón. Su tarea es volcar los residuos en el relleno sanitario luego de la clasificación hecha por personas de la zona que trabajan en el lugar. Por lo tanto, estos fondos cumplen también con un importante fin social.

Al respecto, el Secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, contó a Diario Vox que el motivo de reducir el aporte de fondos responde a que desde el Gobierno buscan que progresivamente la provincia deje de pagar y sean los municipios los que se hagan cargo del gasto.

Según el funcionario, estos subsidios han sido una medida de mitigación mientras se termina de resolver el problema de la gestión de residuos en el Área Metropolitana. Y por lo tanto la problemática asociada a este tema que es el factor social.

“Estamos gestionando un préstamo de USD 50 millones con Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ya estaría en un 98% de avance, con el que pretendemos resolver la disposición final de los residuos en un solo lugar, para que desaparezcan tanto los micro como los macro basurales, y también la problemática social que esto implica”, señaló Mingorance. Y agregó: “Siempre digo que cuando se quiere resolver el problema de los residuos, el 50% tiene que ver con lo ambiental y el resto con lo social. Y esto es una foto que por lo menos se repite en toda Latinoamérica”.

De lograr el financiamiento, el proyecto para unificar el volcado y tratamiento de residuos en una sola planta se podría implementar en un lapso de uno a dos años. La propuesta prevé además un proceso de reconversión laboral de las personas que trabaja en la clasificación de basura.

En este sentido, Mingorance aseguró: “La idea  no es correrlos de la actividad, sino formalizarlos. También apuntaremos a brindar capacitación para los que no quieran seguir en la actividad puedan integrarse en otros trabajos”.