Elegir o no elegir, esa es la cuestión

El 14 de agosto marcábamos un detalle: soportaste toda la campaña, con los que no querían equivocarse, los que hacían "utilizaciones", los que querían tapar baches, los que no aceptaban algunas preguntas y otros desesperados por salir “de la grieta”. Hoy lunes 23 de octubre podemos decir definitivamente que todo ya pasó. Pero… ¿qué pasó? […]

El 14 de agosto marcábamos un detalle: soportaste toda la campaña, con los que no querían equivocarse, los que hacían "utilizaciones", los que querían tapar baches, los que no aceptaban algunas preguntas y otros desesperados por salir “de la grieta”. Hoy lunes 23 de octubre podemos decir definitivamente que todo ya pasó. Pero… ¿qué pasó?

Y no es una cosa exclusiva de este 2017, es cosa del tiempo que no para. En casi 8 años de existencia de nuestro Diario el Vox, podemos decir que siempre le propiciamos una mirada al tema político (y en especial a las elecciones) entre la información y la informalidad. Solo alcanza con desempolvar el archivo. Por ejemplo, en abril del 2011, previo a las PASO de agosto, las del “Huracán Cristina”, marcábamos: “Es la tercera semana consecutiva que viene Mazzón para ver si puede cerrar un acuerdo y elegir a través del consenso el candidato a gobernador. El panorama es difícil, es complicado”. En octubre, después de las generales de ese año, señalábamos: “La memoria no es precisamente la mejor de las virtudes que tenemos los votantes. Ejemplos sobran de personajes nefastos que fueron elegidos constitucionalmente, fueron inoperantes en sus gestiones, y años más tarde, cuando volvieron a candidatearse, consiguieron otra vez el apoyo popular para un nuevo mandato. Con un solo caso creo que alcanza, si les recuerdo que un tal Carlos Menem consiguió este domingo su continuidad en el Congreso Nacional”. En el transcurso del electoralmente maratónico 2015, reflexionábamos: “Todo pasó, pero no estaría demás plantear la posibilidad (para la próxima, al menos) de algún estudio científico/técnico analizando las motivaciones a la hora de elegir. Cuando decidimos el voto. Por qué nos decidimos por un candidato y no por otro. Qué vieron en este, por qué creció aquel, qué se buscaba...”.

El gobernador Cornejo concentró mucha atención en la previa, fue verdadero protagonista, cargando en su gestión el pedido de una definición política para la etapa que viene. Más allá de los resultados, fue el propio Cornejo el autor de una frase, días antes al domingo, digna de resaltar para el resto de las jornadas cívicas que se nos ofrezcan hacia adelante: “Hay que presentar propuestas ejecutables para mejorar la vida de la gente. Propuestas concretas, razonables y sensatas. No atajos verbales". Sería interesante lograr eso, que parece tan simple, entre todos.

Ya es lunes, otra elección quedó en el camino. Con los resultados sobre la mesa, puntos más puntos menos entre oficialismo y el supuesto ex oficialismo, la pelea por el rótulo sorpresa, lo que viene a partir de ahora, la carrera para el 2019, la política toda...

Las reflexiones y los balances, entre la información y la informalidad, siempre fueron más o menos en el mismo sentido. ¿El pueblo siempre tiene la razón? La verdad es que no lo podemos saber a ciencia cierta, pero lo que sí hay que respetar es lo que "el pueblo dice", guste o no guste. Ahora esperamos lo que viene, por el bien de todos los que necesitamos que esto continúe lo mejor posible.