El inicio de clases trajo el tradicional caos de tránsito

Está claro que las calles mendocinas sucumben antes dos fenómenos: las ventas récords de automóviles y el regreso a las clases de más de 400 mil estudiantes.

Esto derivó en embotellamientos en el tránsito, que dan cuenta que los ingresos a la ciudad han sido superados. 

En el Acceso Este, Boulogne Sur Mer, la salida del Corredor del Oeste, el carril Cervantes y otras arterias revivieron las “postales” de cada mañana o mediodía cuando los vehículos se estacionan en doble fila haciendo muy lento el andar.

“Estuve casi 20 minutos para entrar a la Ciudad por las grandes colas de autos a la altura de la Terminal”, comentó Giuliano Borrini (26), que llegó tarde al trabajo. “Habrá que volver acostumbrarse a salir más temprano”, agregó.

Según pudo constatar Vox Populi, el ingreso a la ciudad por el Este mostró un fuerte congestionamiento entre las 7:40 y las 8:30. “Está bien que sea un horario pico, pero es muy dificultoso llegar a horario porque tenés muchos autos que se acumulan en pocas entradas”, se quejó Roberto Teruel, taxista.

Un panorama similar vivieron los automovilistas que llegaron al centro desde Godoy Cruz. “El carril Cervantes estaba muy congestionado, con largas colas en los semáforos del Puente Olive y de calle Florencio Sánchez”, aportó Javier Salcedo, empleado de comercio. 

Otro punto conflictivo fue la intersección de Santiago del Estero y Paso de los Andes. “Es notable la cantidad de vehículos que se han sumado por las clases. La semana pasada, entre las 8 y las 8:30, podías circular con relativa fluidez”, explicó José Rivas, quien toma esa ruta ya que reside en Chacras de Coria.

La vuelta de los conflictos a las calles también fue reconocida desde el Centro de Tránsito de la Municipalidad de la Capital. “La cantidad de vehículos que ingresaron en las primeras horas a la ciudad fueron casi el doble a las que se movilizaban la semana pasada”, graficaron desde la comuna.

Desde el observatorio municipal afirmaron que se han apostado agentes para que la circulación sea un poco más fluida. “Se intenta que los padres no estacionen en doble fila y que los distribuidores inicien sus repartos después de las 8:30, para no sumar mayores unidades en las calles”, añadieron.

Sin embargo, en el organismo reconocieron que estructuralmente las calles de la ciudad han quedado “chicas”. “Hay demasiados vehículos para arterias pensadas hace 50 años. Sin duda, habría que apostar a una restructuración del transporte público”, finalizaron.

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