Fernando Porretta deja la conducción de la Cámara de la Construcción. Asegura que no hay crisis y propone cambios en la forma de gestionar con mayor participación del sector privado.
Fernando Porretta dejará de ser presidente de la delegación local Cámara Argentina de la Construcción en una decisión que sorprendió, pues desde hace algunos años comenzó a trascender como figura pública. El empresario asegura que es necesario hacer más eficiente la gestión pública y de las empresas y niega que haya una crisis. Su visión sobre la posibilidad de participar en política.
-¿Por qué decide dejar la presidencia de la Cámara?
-Creo en los cambios institucionales, que haya renovación. Es la mejor manera de darle aire; que venga gente nueva a ocupar el cargo. Es un caballito de batalla mío en todas las organizaciones armonizar lo viejo y lo nuevo. Es la receta del éxito. Hay que romper los prejuicios entre la gente de más experiencia y los más jóvenes. Se hicieron muchas cosas.
-¿Cómo ha sido la relación con otros poderes?
-Hemos tenido relación con todos (Iglesias, Cobos, Jaque, Pérez) y hay altibajos. Nuestro objetivo es que le vaya bien a nuestras empresas, mantener los puestos de trabajo. Para eso defendemos nuestro sector. Algunas veces nos ha ido buen, otras veces nos ha ido mal. No sé si es culpa de los empresarios o de los políticos.
-¿Qué cuota de responsabilidad le cabe a los empresarios en ese esquema?
-Toda, porque los empresarios tienen que saber ser más eficientes. Tenemos mucha autocrítica por hacernos los empresarios. La Argentina necesita ser más eficiente. [destacada]"Hay otros sectores de la economía que sí tienen problemas serios. Pero nosotros no estamos en crisis".
Fernando Porreta[/destacada]
-¿Están viviendo una crisis?
-No hay crisis. Hay otros sectores de la economía que sí tienen problemas serios. Pero nosotros no estamos en crisis..Sí hay incertidumbre. Tenemos algunos altibajos, por ejemplo en el tema vivienda, que es muy sensible. La desocupación hoy no se ven en los números. Nosotros tenemos 12 mil trabajadores registrados y 7 mil no registrados. Y no hay una enorme demanda de empleo en las obras que aparecen; no es tanta la gente que va a pedir trabajo.
¿A mediano plazo ven algún problema?
-No, no va a pasar nada. Va a seguir la actividad.
-¿Y en 2015 puede haber cambios?
-El Gobierno que venga va a tener que seguir con algunas políticas de Estado. Está más que claro que la Argentina tiene crédito. En infraestructura tiene capacidad para endeudarse. Cualquiera que venga va a endeudarse. El tema es ver cómo se endeuda. Yo había hecho hincapié en arreglar el frente externo. Eso se va a dar, tarde o temprano. Luego lo que tiene que ocurrir es el modelo de gestión PPP (Participación Público Privada). El modelo de PPP es el plan Procrear, que está bien hecho.
-¿Cómo ve la gestión estatal y la de las empresas?
-Creo que al Estado hay que verlo como una empresa privada. Nosotros tenemos que pagar la quincena, el Estado lo tiene que hacer con la responsabilidad de saber si pone un peso, cómo lo recupera.
-Cuesta creer que alguien que construye poder se retire
-No voy a ser nada. El tema del poder es así, cuando estás en el poder no lo querés dejar. Pero yo creo que cuando tenés poder tenés que saber ver las cosas. El poder es prestado, cuando te creés que es tuyo es el error. Cuando llegas a algunos niveles te ponés soberbio. Hay que tener la humildad de dar un paso al costado y apoyar.  Vocación tengo y me interesa. Yo me sentiría bien dejando cosas. Ese es mi objetivo personal. Quiero dejar algo que ayude a la sociedad desde el lugar que me toque, eso sí. Eso no quiero decir que mañana me digan podés ser esto y yo diga puede ser.
-¿La política le gusta?
-Sí, me gusta. Pero hablar de partidos ahora es raro. No creo que ningún partido es afín a nada. Hay muchos radicales que terminan siendo peronistas y viceversa. Hay que ser más prácticos. Ver cuál es la necesidad de la gente. Qué queremos, qué nos pasa. Hay que rodearse de los mejores.