El ejecutivo mendocino acusó a su par pampeano de “no tener voluntad de diálogo” para discutir sobre el conflicto. El gobernador Verna pidió que se cumpla el fallo judicial.

El gobierno provincial acusó a sus pares de La Pampa de no tener “voluntad de diálogo” para discutir el conflicto por las aguas del Río Atuel, y el gobernador Carlos Verna respondió que cuando la Corte Suprema de Justicia haga cumplir el fallo al respecto a, Alfredo Cornejo, “se le acaba el encanto” porque deberá acatar la resolución judicial.

Después de un conflicto que lleva largos años, esta última escalada comenzó cuando el gobierno provincial informó que La Pampa solicitó la suspensión de la reunión que iban a mantener ayer los mandatarios de ambas provincias por el conflicto que mantienen por las aguas del Río Atuel. “La Pampa, sin voluntad de diálogo, rechaza reunión con Mendoza por razones que se desconocen”, criticaron en un comunicado oficial desde el gobierno local.

En respuesta a ésta crítica, Verna también emitió un comunicado de prensa en el que afirmó que “el 14 de febrero a Cornejo se le rompe el encanto, ya que Mendoza deberá cumplimentar la resolución judicial”, en referencia al fallo de la Corte Suprema de Justicia que se espera que defina cuál será el caudal que los cuyanos estarán obligados a dejar escurrir hacia suelo pampeano.

Verna argumentó que su provincia no suspendió la reunión, sino que pidió posponerla a la espera de se expida el Comité Interprovincial de Atuel Inferior (CIAI), sobre cuál sería el caudal necesario para que La Pampa recupere su ecosistema.

“Para Cornejo es muy simple, parece que no tiene nada que analizar y prefiere ignorar el funcionamiento de las instituciones para seguir negándonos el agua. Desde aquí le avisamos que las mentiras ya no le alcanzan para sostener este robo sistemático de casi medio siglo”, criticó Verna.

Más adelante el pampeano recordó que “la Corte Suprema avaló la interprovincialidad del río Atuel y dispuso que La Pampa debe contar con un caudal mínimo a partir de una fecha tope fijada para el 14 de febrero. Hasta ese día a las doce de la noche, se pueden reunir las partes para definirlo, pero no entre gallos y medianoche sino con el informe del CIAI para tener claros los valores que se disponen y llegar a un acuerdo razonable”.

“Estuvieron cincuenta años en silencio y ahora están apurados para resolver algo cuando la Corte lo impone. Acordar un caudal lógico razonable ya no es una opción, es lo que la Justicia ha dispuesto”, se quejó con ironía el mandatario pampeano.

La última reunión del CIAI había sido el 31 de enero pasado, cuando Mendoza propuso definir e implementar, con apoyo de la Nación, las acciones para instrumentar de manera rápida un mínimo permanente de 1,3 m3/seg, en tanto que los caudales diarios deberán ser siempre iguales o superiores al mencionado. La Pampa (que reclama como piso un caudal de 4,5 m3/seg) rechazó la propuesta.

“El 1,3 no es promedio, es mínimo permanente garantizado, y se propone analizar desde la próxima reunión cuáles son las obras que permiten disponerlo antes de finalizado este año, en la medida de lo posible”, dijo hoy la gobernación mendocina.

El Secretario de Recursos Hídricos pampeano, Javier Schlegel aclaró que la postura pampeana es que “una vez que la Corte determine el caudal, el agua debe correr por La Pampa” y no esperar a que se terminen las obras.