Denunciaron al titular de ATE Tunuyán por violencia de género

Roberto Persia fue acusado por una delegada de haberla escupido e injuriado. El documento de la denuncia judicial y versiones de testigos avalan lo sostenido por la agredida.

Roberto Persia es pródigo en escándalos. Se trata del titular de ATE Tunuyán, investigado en estas horas judicialmente por afiliar de manera compulsiva a empleados estatales de ese departamento, con los pertinentes descuentos de ley.

Ahora, para sumar a ese hecho, el gremialista protagoniza una nueva polémica que lo pone en el foco de la tormenta.

Tiene que ver con un incidente que ocurrió el pasado 19 de diciembre en el Hospital Scaravelli, cuando Persia decidió escupir a una delegada de ATE llamada Margarita Ester Ramírez Martínez.

“Le pregunté por qué me había escupido a lo que él reaccionó mal y me dijo: ‘Qué hacés acá puta de mierda, ustedes vienen a ningunear (sic), lo único que hacen es venir con mentiras, loca”, según la denuncia que hizo la propia afectada.

Allí se detalla cómo fue la cronología de los hechos: “A las 10:30 horas me apersoné en mi carácter de delegada del gremio de ATE en el hospital Scaravelli, y con compañeros de la CTA, alrededor de un grupo de 14 personas, que nos dividimos en grupos y recorrimos los diversos espacios del hospital, para llevar a cabo las diversas comunicaciones a los afiliados respecto de los aumentos, paritarias y consultas o dudas de los mismos. Que a las 11:30 horas me encontraba en el pasillo del hall central del hospital, frente al área de Bioquímica. Que en eso siento el ruido de un escupitajo, por lo que me doy vuelta y veo al Sr. Persia Roberto”.

De acuerdo al mismo documento judicial, hubo varios testigos del hecho, una de las cuales ha sido aportada por la propia denunciante. Se trata de Silvina Araguna, quien debió interceder para calmar la situación.

No fue la única: Adriana Iranzo, también de ATE, también estuvo allí. “Yo soy testigo, no solo que la escupió sino que fue totalmente misógina la expresión de Persia. Cuando está con ella le dice que ya se iban a encontrar en un lugar a solas”, relató la mujer a este diario.

Y añadió: “En un principio, la justicia de Tunuyán lo tomó como una contravención, pero como yo soy del departamento de Violencia Institucional le propusimos a la jueza de Paz que lo evaluara. Por suerte, lo hizo: derivó la denuncia al fuero penal y fue a violencia de género”.

Por su parte, desde el entorno de Persia negaron la acusación. Directamente aseguraron que el hecho jamás ocurrió.

Sin embargo, otro de los testigos, en este caso en off the record, insistió en que la agresión sí ocurrió. “No solamente fue tal cual denunció la compañera Margarita, sino que Persia ya viene con esas actitudes de prepotencia desde hace mucho”.

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