Del furor a la realidad: choferes de Uber y Cabify se sienten “defraudados”

Alrededor de 400 conductores se desconectaron ayer de las aplicaciones como una forma de protesta por la baja rentabilidad y los altos costos que como “socios” deben enfrentar.

Un grupo de 400 choferes autoconvocados, socios de las plataformas de transporte Uber y Cabify, se desconectaron ayer de las aplicaciones como una forma de protestar por los bajos costos de la tarifa, que está congelada en $6,80 desde el año pasado. Además, los choferes le solicitaron a las autoridades del EMOP (Ente de Movilidad Provincial) que tomen medidas para regular la entrada masiva de conductores en las plataformas ya que lejos de generar una competencia sana satura el mercado local perjudicando a todos por igual.

Jorge Sandri, presidente de ACCOPPE (Asociación Civil de Conductores y Personal de Plataformas Electrónicas) y uno de los primeros mendocinos en sumarse a Uber, asegura que después de un año de trabajar como conductor se siente totalmente defraudado. No solo porque sus ingresos hoy resultan insuficiente sino también por el destrato que ha recibido de parte de las autoridades de Uber como del Ente de Movilidad Provincial (EMOP).

Por otro lado, Sandri denunció que el gobierno hoy “le tira la pelota a Uber y no se hace cargo de nada” y que es el Estado quien entrega el permiso de explotación precario para circular por toda la provincia. “Ahora no nos atienden pero antes de las elecciones nos pedían que por favor no fuéramos a los medios y que una vez que pasaran las elecciones buscarían una solución a nuestro reclamo”, sostuvo.

En este sentido, ayer por la tarde, tras el reclamo de los choferes, el EMOP se mostró incompetente, ya que explicó que no pueden interceder en temas de tarifas y porcentajes al tratarse de un acuerdo entre privados.

Ante la pregunta de si Uber sigue siendo una opción laboral viable, Sandri, dijo: “Para nada y si la idea del gobierno era que se generara empleo, esto no se dio en las condiciones satisfactorias para que nosotros pudiéramos generar ingresos en base de nuestro capital y nuestras horas de trabajo. Este es un esquema donde intervienen cuatro actores, Uber, Estado, pasajeros y conductores, somos nosotros los únicos perjudicados”

“Sé que mucha gente puede pensar que si no es rentable me dedique a otra cosa, pero lamentablemente en mi caso, al igual que el 80% de los conductores, esta es hoy nuestra única fuente laboral, no tengo otra opción”, finalizó.

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