La obra demandó una inversión de $4.700.000 y tiene paneles fotovoltaicos para obtener energía eléctrica solar que le permite autoabastecer una parte del edificio.

Con una inversión de $4.700.000, una de las premisas fundamentales para construir la biblioteca fue que funcione con bajo consumo de energía. Por ello, se propuso su acondicionamiento térmico mediante la instalación de un sistema termo mecánico con aprovechamiento geotérmico, para aire frío y caliente por conductos. Además, tiene paneles fotovoltaicos, para obtener energía eléctrica solar para abastecer a una parte del edificio.

“Los flagelos sociales se van a ir solucionando en la medida en que nuestros niños se enamoren de la lectura. Se van a ir mitigando y solucionando en la medida en que nuestros niños y adolescentes lean y lean con calidad. Y esto se logra contando con la infraestructura imprescindible que dé una biblioteca de última generación, como es la que estamos inaugurando”, señaló Cornejo.

“Aspiramos a que todos los vecinos de Rivadavia se arrimen a este lugar, estén escolarizados o no, sean niños o adolescentes. Queremos que adultos, jóvenes y niños conozcan esta biblioteca y se enamoren de la lectura. Leer es lo único que nos va a permitir tener una sociedad más libre pero que también nos va a permitir ejercer nuestros derechos y cumplir con nuestras obligaciones, que es la clave para vivir mejor, armónicamente, como sociedad”, agregó el mandatario.

El intendente también destacó el aporte de la Provincia de $107 millones para la ampliación de la planta de líquidos cloacales en Santa María de Oro, Mundo Nuevo. Además, resaltó la inversión para realizar los asfaltos de la calle Falucho y del carril Florida, como también las mejoras en la Ruta 67.

La infraestructura de la nueva biblioteca tiene dos cuerpos de proporciones longitudinales similares unidos por una circulación central. El orientado al norte se destinará a los locales de uso permanente y el orientado al sur concentrará los servicios.

La fachada permite una identificación rápida de la función sociocultural del edificio, que pretende promover la educación y la inclusión social, a través de la lectura y las expresiones artísticas.

Comparten este proyecto arquitectónico las bibliotecas que se están construyendo en San Martín, Capital, Luján de Cuyo y Tupungato, que se encuentran con distintos grados de avance.