Cierran definitivamente otro teatro y construyen locales comerciales

Es la sala donde funcionaban el cine y el teatro de la Universidad, en calle Lavalle. Ya no quedan salas en el microcentro, hasta que se reabra el Mendoza.

Con el cierre del Cine Universidad, el polo cultural ubicado en el microcentro bajó sus persianas. El salón tuvo su última presentación en diciembre del año pasado y hoy, a varios meses de su despedida, se puede ver en su frente la construcción de locales comerciales que dejan atrás las salas culturales. Más atrás, en lo que alguna vez fue la fachada teatral aún se puede observar el cartel de la inmobiliaria Emperador ofreciendo la sala para cines, bancos, supermercados o para lo que cualquier empresa que precise de 800 metros cuadrados pueda instalarse. Pero luego de varios meses de publicitar sin éxito, la empresa tomó la decisión de construir locales para alquilar.

El destino del Teatro Universidad es el mismo que tuvieron otros de la zona que compartían el esplendor de la cultura mendocina en una época y que ahora desaparecieron. La veta artística del Centro ya no existe. La esperanza resurgió con la restauración del Teatro Mendoza, obra que ya fue licitada por la Municipalidad.

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La Universidad Nacional de Cuyo dejó de alquilar el cine y teatro de calle Lavalle para mudar las actividades al Parque Central. Nada es lo mismo desde el cierre de este cine teatro, el último de una serie de salas culturales que ya fueron convertidas en playas de estacionamiento, tales como el cine Ópera y Lavalle. Carmelo Cartisano es el dueño del café que se encuentra en lo que era la boletería del antiguo teatro Cóndor que luego fue el Cine Universidad. Tantos años trabajando allí le han permitido ver la evolución del comercio sobre la cultura.

Disconforme con la decisión del cierre de la sala cultural y crear locales en su lugar, comentó a Diario Vox cómo ha cambiado el público desde entonces. “No estamos conformes, estoy muy enojado. Creo que se puede crear un nuevo polo cultural sin destruir otros. Han ido corriendo la cultura hacia otras zonas del centro. Ya lo han hecho con el Rex y el Ópera”, reconoció el comerciante. Al mismo tiempo, hizo referencia al cambio en la clientela. “No es el mismo público el que viene ahora al café que el que venía cuando el teatro funcionaba. La idea de instalarnos acá fue justamente que teníamos el teatro al lado.”, comentó.

"La gente dejó de venir y no hubo más alternativa que cerrarla y construir locales”

El cine teatro Lavalle ya había cerrado sus puertas varios años antes. Lleva 13 siendo una playa de estacionamiento en pleno microcentro. La inclinación y el piso delicadamente construido aún pueden verse, al igual que los paneles que algún momento absorbían los sonidos. Rubén es quien cobra en playa. “Con la construcción de otras salas de cine, las del centro se vinieron abajo. Al último proyectaban películas alternativas o de segunda mano, y requerían de cierta cantidad de gente. La gente dejó de venir y no hubo más alternativa que cerrarla y construir locales”, aseguró el playero.

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