Cada vez más mendocinos adoptan como mascotas a perros de la calle

Es una tendencia que crece. Ahora las familias no compran perros de raza y, en cambio, rescatan perros abandonados. Dos ONG’s ya dieron más de 500 perros en adopción.

Es común ver en las redes sociales imágenes de animales que buscan un hogar. Gracias a las campañas de concientización en contra del maltrato animal y el abandono, cada vez más mendocinos eligen adoptar una mascota en lugar de comprar perros de raza. Pero realizar la tarea de atender a los animales lastimados y darle protección hasta que sean adoptados, no es una tarea fácil. Existen proteccionistas en Mendoza que rescatan perros de la calle, les dan tránsito y luego en adopción a familias responsables.

Mara Ferreira cuenta que desde que comenzaron con la experiencia “Perritos de los Caniles Mendoza”, ya encontraron hogar 370 animales abandonados. “La mayoría de los perros llegan a los caniles, nos dedicamos a cuidarlos, los llevamos al veterinario, se castra a las hembras. Hace un año y medio comenzamos con la tarea y ya fueron entregados en adopción 370. Actualmente no tenemos un número fijo. Los más difíciles de dar son los viejitos, pero de los tres que teníamos ya dimos dos, nos queda uno, así que vamos bien”, reconoció la proteccionista.

El “modus operandi” empieza en las redes sociales. “Tenemos un Facebook donde publicamos todos los perritos que tenemos para adoptar. Allí se comunican los interesados y por mensaje privado nosotros nos comunicamos con ellos. Una vez que se comunican, ahí nosotros empezamos un proceso de investigación para ver si la familia está en condiciones de adoptar al animal, y si no hay riesgo de que el perro vuelva a la calle. No se lo damos a cualquiera”, advirtió Mara.

Pero no siempre las mascotas abandonadas están en buenas condiciones. Muchos de ellos han sido atropellados o alguna enfermedad los ha dejado discapacitados. Sonia Laurenzo de Rueditas por la Vida, se encarga, junto a un pequeño grupo de personas, de atender a los animales que presentan discapacidad y que por distintas circunstancias han ido a parar a la calle.

“Lo primero que hacemos cuando rescatamos un animal es llevarlo al veterinario para tener un diagnóstico certero y saber cómo tenemos que manejarnos. Desde ahí surge cirugía o tratamientos de fisioterapia. El animal no es como el humano, no se deprime por su discapacidad, el animal quiere seguir viviendo y el humano debe acompañarlo”, explicó Sonia.

Con su equipo ya han atendido a más 150 animales, proveyéndoles de protección y soportes para su movilidad. “Estos perritos llegan a nosotros por mensajes que dicen que hay un perro atropellado en tal dirección, al lado de tal ruta o hay un perro con secuela de moquillo que no camina, que está cuadripléjico que la familia no lo quiere más, son casos extremos. La mayoría que rescatamos no sobreviven, a nosotros nos toca la peor parte del proteccionismo”, destacó la mujer.

Junto a los de mayor edad, los animales con discapacidad son los que más permanecen en los refugios para ser adoptados. “El perrito discapacitado es el más difícil de ubicar. Muchas veces no controlan esfínter y hay que explicarle a la gente que no siempre pueden usar pañales, por ahí esto no les gusta mucho”, dijo la proteccionista. “Hay discapacidades motoras como consecuencias de accidentes, perritos que han perdido alguna pata y que usan carritos. Otros son sordos y ciegos, que requieren un cuidado especial pero nada de otro mundo. Hay que adaptar la casa para tener uno de estos perritos, cambiar la ubicación de algunos muebles, pero se manejan perfecto”, finalizó Sonia.

 

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