En los últimos 10 años, las personas privadas de su libertad se redujeron casi a la mitad en proporción a otros delitos. Sin embargo, la edad promedio cayó hasta los 25 años.

En la última década se ha visto una disminución marcada en la proporción de personas privadas de su libertad por delitos relacionados con drogas. Mendoza, a contramarcha del resto del país, ha disminuido la cantidad de encarcelamientos a punto tal de pasar de 13,3 cada 100 mil habitantes en 2005 al promedio de 7,5 en 2015. Si bien la cifra puede ser alentadora en materia de desarticulación de redes, la edad de inicio en delitos se ubica en un promedio de 25 años.

Los delitos de narcotráfico contemplados en el Código Penal Argentino (Ley 23.737), constituyen la tercera causa de encarcelamiento en el país, luego de los delitos de robo y homicidios. De la mano del crecimiento de las redes de producción y distribución, es uno de los factores que más han incidido en el crecimiento de la población carcelaria.

Comparados los últimos años de los que se tiene registro (2005 a 2015), la tasa de personas privadas de libertad creció el 45% desde el 2005 al 2015, lo que indica que hay una mayor cantidad de personas detenidas respecto del crecimiento poblacional. Pero aún más, en lo que concierne a la tasa de detenidos por infracción a la ley de drogas durante el mismo período se duplicó: en 2005 fue de 9.5 y en 2015 aumentó a 18.5, lo que implica, que hubo muchas más personas encarceladas por infracción a la ley de drogas.

Una característica que preocupa es su incidencia creciente en franjas etarias cada vez más jóvenes. Esto se condice con las estadísticas que destacan que la población penal entre los 25 y 45 años configuran al 65% del total que se encuentran alojadas en las cárceles federales o unidades provinciales. De éstos, el 74% declararon ser solteros, y sólo 1 de cada 4 está casado o en unión convivencial.

Por sus rasgos típicamente violentos, el narcotráfico sigue siendo un delito que involucra más a hombres que a mujeres. Según datos del Servicio Penitenciario Nacional, el 86% de los detenidos son varones (6.908) y el 14% mujeres (1.093). Es de destacar que en 2005, 1 de cada 2 mujeres detenidas, lo estaba por la ley de drogas. En cambio, en el 2015, esa proporción disminuyó a 1 de cada 3 detenidas.

El involucramiento en el tráfico de drogas es el principal delito que cometen las mujeres. Tradicionalmente, el rol de las mujeres en el tráfico de drogas es sindicado como el de “mula”, aludiendo a que exponen su cuerpo para el transporte de las sustancias. Generalmente, este es el modo de obtener una forma de subsistencia en poblaciones que tiene como característica una alta vulnerabilidad social.