La ministra de Seguridad advirtió ayer que las fuerzas policiales “comenzarán a actuar” para disolver los piquetes. Sindicatos y organizaciones sociales cuestionaron la medida.

Ante la seguidilla de cortes que se produjeron en las últimas semanas en todo el país, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a la carga ayer con la decisión de activar el “protocolo antipiquete” anunciado a principios de 2016. De esta manera, la funcionaria advirtió, que las fuerzas policiales comenzarán a “actuar” para desactivar los piquetes y protestas. En tanto organizaciones sociales afirmaron que el gobierno tendría que “preocuparse más en cómo resolver los problemas” de la gente “antes que preocuparse de quiénes salen a movilizarse”.

“Paso a paso, de una manera lógica, vamos a empezar a actuar. La Ciudad de Buenos Aires en Buenos Aires y nosotros en las rutas federales”, indicó la funcionaria. En tanto, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa CCC cuestionaron la medida, al considerar “erróneo abordar la problemática social como si fuera un problema de Seguridad”.

En tanto, el referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, aseguró que el gobierno nacional en vez de dar respuesta concreta al reclamo de la gente lo que promete es palos a esa gente que tiene las necesidades insatisfechas”, afirmó en declaraciones a Futurock FM.

En sintonía, el coordinador nacional de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, afirmó que es “erróneo abordar la problemática social como si fuera un problema de Seguridad”, y consideró que “las declaraciones de Bullrich denotan una irresponsabilidad enorme”.

“Una funcionaria pública debería hacerse cargo de las decisiones que toma; no puede dejar este margen de incertidumbre ante un tema tan sensible como es el manejo del espacio público. Las amenazas y subestimar los reclamos, no son conductas que ayuden a mejorar la situación”, enfatizó en un comunicado.

En tanto, el triunviro de la CGT, Héctor Daer, advirtió sobre el peligro de que ocurra en la vía pública “una guerra de pobres contra pobres”, si el Gobierno lleva a la práctica el anuncio de la semana última de relanzar el protocolo antipiquete.

“Ningún protocolo puede esconder las desigualdades que cada vez son más grandes. Lo que hay que atacar no es el piquete sino las consecuencias que llevan al éxito a ese piquete”, advirtió el jefe sindical en declaraciones a radio El Mundo.