Lo hizo por cuarta vez consecutiva, pese a la intimación de la dirigencia, que mientras tanto se acerca a la definición de su venta al Atlanta United de Estados Unidos.

El mediocampista Ezequiel Barco volvió a faltar ayer por cuarta vez consecutiva a la práctica de Independiente, pese a la intimación de la dirigencia, que mientras tanto se acerca a la definición de su venta al Atlanta United de Estados Unidos.

El plantel del Rojo, conducido por Ariel Holan, inició ayer la parte más dura de la pretemporada en el predio de la AFA en Ezeiza, mientras concentra en el hotel Holiday Inn durante toda la semana.

Barco, al igual que los tres entrenamientos anteriores de la pretemporada, se ausentó de la práctica pese al pedido de la dirigencia, que ya estaría evaluando alguna represalia económica o jurídica.

Es que el volante tiene contrato con el club de Avellaneda hasta junio de 2019, pero aconsejado por su representación se puso en pie de guerra para que la dirigencia de Independiente acepte su salida.