Ganó en el Mestalla y frente a Sevilla jugará su quinta definición consecutiva, un récord del torneo. Leonel Messi alcanzó su final número 33, la 27° con el club catalán.

Barcelona no reniega de la Copa del Rey; al contrario, se afianza en un certamen que domina. Después de la ventaja en el Camp Nou, y pese a un primer tiempo complicado, el equipo de Ernesto Valverde aplastó a Valencia en la segunda etapa, en la que anotó los goles (Coutinho y Rakitic) y alcanzó su quinta final consecutiva -algo inédito- y la número 40 de su historia en el torneo. Lionel Messi, que no pudo marcar en el Mestalla, llegó a su final número 33, la 27° con el club catalán.

Barcelona irá por un nuevo título, el cuarto consecutivo, en abril cuando se mida a Sevilla. Valencia le representó un escollo pero, otra vez, encontró las herramientas para que su clasificación no corriera peligro, mientras domina sin problemas la Liga de España y se prepara para el duelo de Champions contra Chelsea, el martes 20.

Además, con esta quinta final al hilo, en la Copa del Rey logró lo que ningún otro equipo. Y buscará sumarse a los pocos que ganaron cuatro títulos consecutivos: Madrid CF (del 1905 al 1908) y el Athletic Club (del 1930 al 1933). Ya tiene 29, más que cualquier otro club.

Con un juego interesante en ataque pero muy brusco en defensa, Messi sufrió las infracciones de los jugadores de Valencia, como la dura entrada de Rodrigo a los 35 minutos, que le valió al delantero la tarjeta amarilla y que le dio a La Pulga un nuevo intento de tiro libre, que esta vez terminó en la barrera. Tres después, Messi fue habilitado por Iniesta en el área y recibió el impacto del arquero pero el árbitro no vio penal en esa acción.

El primer tiempo se cerró con otra ocasión para el Valencia de pasar al frente y forzar la prórroga (con el 1-1 global).

Con ese panorama, Valverde tenía que cambiar algo y lo encontró en el banco: puso a Philippe Coutinho por André Gómez. En un encuentro entre dos ex Liverpool, Suárez picó por izquierda, se desmarcó de Ezequiel Garay y mandó el centro que cruzó toda el área para que el brasileño se estirara y marcara el 1-0 en cuatro minutos del segundo tiempo. A los 38 minutos, con el arco libre, Rakitic recibió de Suárez y sacó el remate preciso que Domenech no pudo contener. 2-0 y partido (y serie) liquidada en el Mestalla.