Argentina, entre los países donde más caerá la economía en 2018

Según un informe elaborado por el FMI, la economía nacional caerá un 2,6%. Solo la superan Venezuela, Dominica, Guinea Ecuatorial, Nicaragua y Sudán del Sur.

La caída Argentina se da en medio de un mundo que, según las estadísticas del Fondo Monetario Internacional, está en crecimiento. Esto, a priori, derrumba uno de los principales argumentos del gobierno de Cambiemos que atribuye el descalabro nacional a la crisis mundial. De esta manera, el organismo internacional proyectó que la economía Argentina caerá en 2018 un 2,6% y un 1,6% en 2019.

Entre las estadísticas de un total de 65 países que presentó el Fondo, entre mercados desarrollados y emergentes, se desprende que el argumento de los “shocks externos” para explicar la recesión de la economía argentina no se cumple, ya que ningún otro país ni emergente ni desarrollado, sufre semejante revés en su actividad. Solo Venezuela, Dominica, Guinea Ecuatorial, Nicaragua y Sudán del Sur, superan la caída de la Argentina.

Recién para 2023, el informe pronostica un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) argentino del 3,2 %, gracias a una “implementación constante de reformas y el retorno de la confianza”.

El anterior informe global, difundido por el organismo en abril pasado, preveía que el PBI argentino crecería este año un 2% y se iba a expandir en un 3,2 % en 2019. Ese documento había sido publicado poco antes del comienzo de un proceso de devaluación del peso frente al dólar con impacto en los indicadores de inflación.

En su nuevo informe, el FMI señala que países “débiles” en su posición externa, como Argentina, se vieron afectados en estos meses por un aumento en las barreras comerciales y una reversión de los flujos de capital hacia las economías emergentes.

A estas “condiciones financieras más ajustadas”, el Fondo sumó como factor que ha afectado negativamente la sequía sufrida en la primera parte del año por el país, uno de los mayores productores y exportadores agropecuarios del mundo.

En junio pasado, el Gobierno firmó con el FMI un acuerdo de asistencia financiera a tres años de plazo que fue revisado en septiembre y por el que podrá acceder a créditos por US$ 57.100 millones de dólares a condición de cumplir un programa económico de fuerte ajuste fiscal.

El FMI indicó que, a pesar del fuerte aumento en la tasa de política monetaria aplicada por el Banco Central, el peso “se depreció en más del 40 % en términos reales efectivos entre febrero y mediados de septiembre”.

Los precios de las acciones “cayeron aún más” y creció el índice de riesgo país, agregó el documento. Por otra parte, sostuvo que “en Argentina se espera que la inflación alcance el 31,8 % en 2018, impulsada por la significativa depreciación de la moneda, y permanezca en el mismo nivel (31,7 %) en 2019”.

Por otra parte, señaló que Argentina necesita un “ajuste fiscal inicial significativo” para poder disminuir la carga de compromisos financieros del Estado nacional y colocar a la deuda pública del país “en una trayectoria firme y descendente”.

Además, el FMI dijo que las reformas tendrían que “asegurar que los beneficios de un crecimiento más fuerte y sostenido se extienden a todos los sectores de la sociedad” mediante “el fortalecimiento de la red de seguridad social, incluyendo un rediseño de los programas de asistencia”.

En materia de inflación, las previsiones del FMI señalan para este año un índice del 31,8%, por debajo del 40% al 42% en el que oscilan los pronósticos de consultoras privadas locales.

La recesión en Argentina, así como la incertidumbre política en Brasil, son los principales factores de la moderación del optimismo del FMI sobre las perspectivas económicas para América Latina, para la que calculó un crecimiento del 1,2% este año.

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