Sin Messi, el seleccionado nacional ganaba por dos goles, pero jugó un pésimo segundo tiempo y perdió ante el combinado africano por 4 a 2, en un amistoso disputado en Rusia.

El seleccionado argentino de fútbol, sin su capitán y máxima figura Lionel Messi, cayó ayer con su par de Nigeria por 4-2 en el último amistoso del año disputado en Krasnodar, Rusia, país anfitrión del Mundial 2018.

El equipo nacional ganaba 2-0 por los goles de Ever Banega (27m.) y Sergio Agüero (36m.) en un primer tiempo positivo, pero en la segunda parte dejó una preocupante imagen y permitió que Nigeria revierta el resultado con los tantos de Kelechi Iheanacho (44m. PT) Alex Iwobi, en dos oportunidades (6m. y 9m. ST), y Brian Idowu (8m.).

Con esta derrota, el director técnico Jorge Sampaoli perdió el invicto de siete partidos (cuatro triunfos y tres empates) que mantenía al frente de la Albiceleste.

Argentina retrocedió con respecto al ensayo del sábado ante Rusia (1-0) ya que a pesar de tener una ventaja de dos goles no pudo manejar el trámite, le dieron vuelta el resultado en diez minutos y no mostró rebeldía ni reacción.

El equipo tuvo momentos destacables en el primer tiempo pero dejó una pálida imagen en el segundo, ampliamente superado por el conjunto africano.

En esa primera parte, Argentina no sintió la ausencia de Lionel Messi, quien fue liberado por el cuerpo técnico, ya que encontró un buen funcionamiento ofensivo con la velocidad de Ángel Di María y Cristian Pavón por las bandas. También se vio un aceitado circuito con un mediocampo de buen pie pero con escasa marca que, sin embargo, no fue exigido por Nigeria.

Nigeria se plantó con una inocente línea de cinco defensores que dejaba muchos espacios para los atacantes argentinos.

Así Argentina pudo ponerse en ventaja gracias a un grosero error del arquero nigeriano Daniel Akpeyi y después a la velocidad de Pavón para desbordar y asistir a Agüero.

El descuento de Nigeria sobre el final del primer tiempo fue por un tiro libre de Kelechi Iheanacho.

En el segundo tiempo la historia fue completamente distinta ya que en menos de diez minutos Nigeria sorprendió a un dormido equipo nacional y dio vuelta el resultado.

En los dos goles de Nigeria, el equipo argentino dejó en evidencia la ausencia de un mediocampista defensivo (Banega jugó en lugar de Matías Kranevitter) y del flojo retroceso defensivo que pone en peligro la continuidad de la línea de tres.

El modelo defensivo quedó aún más en deuda cuando en el cuarto gol de Alex Iwobi, sobrino de Jay Jay Okocha, gloria del equipo nigeriano que en 1998 clasificó por primera vez a un Mundial, se sacó de encima a Mascherano con un caño y definió de zurda.

Argentina no tuvo reacción y dejó una imagen preocupante en su última amistoso del año.