Apuestan a la economía social para hacerle frente a la crisis

Son cientos de familias que apuestan a esta modalidad para iniciar sus negocios. La historia de tres mendocinos que se atrevieron a materializar sus emprendimientos.

Una marca de fernet fabricada con ingredientes mendocinos, cuchillos artesanales hechos con restos de piezas históricas y juguetes de madera didácticos, para dejar de lado las computadoras, son algunos de los emprendimientos de mendocinos que decidieron buscar su rumbo y apostar por opciones novedosas para el mercado local.

Sumergida en una crisis económica, Silvia Villarreal pensó en utilizar la receta de fernet que hacían sus abuelos para comenzar un emprendimiento familiar. Así surgió “La Roca”, un fernet cien por ciento mendocino que mezcla ingredientes obtenidos de las inmediaciones de El Challao.

“De chicos nos daban esta mezcla de hierbas como remedio, hace muchísimos años. Era un caldo sin alcohol. Después siguió pasando el tiempo y los chicos tenían que empezar la facultad, y necesitábamos un respaldo económico”, comentó Silvia. “De esa manera, empezamos a promocionar la bebida entre los amigos que nos decían que lo vendiéramos. Ahí decidimos hacer el micro emprendimiento”, continuó.

El negocio cumple cuatro años y tanto Silvia como sus dos hijos se encuentran muy contentos por los resultados. “Empezamos muy de a poquito. Hicimos 5 botellas, después 10, una damajuana y así pasamos a silos de acero inoxidable que actualmente tenemos y donde maceramos el producto. Ha tenido mucha aceptación. La gente, cuando lo prueba, le gusta. Este fernet se puede conseguir en los negocios de la zona del Challao. Siempre es difícil arrancar, pero hay que ser tenaz y optimista”, dijo.

Asimismo especificó cómo está hecho el fernet mendocino. “Es un producto orgánico. Se trata de un caldo de hierbas, se hace la maceración con alcohol de cereal y le damos el color con azúcar tostada. No tiene colorantes ni conservantes, y todos sus ingredientes provienen de la zona del piedemonte mendocino”, expresó la mujer. El nombre proviene de su zona de origen. “El Challao está lleno de rocas y además simboliza nuestro espíritu tenaz y duro”.

Raúl, por su parte, inició su emprendimiento luego de un accidente de tránsito que lo dejó incapacitado para hacer otros trabajos. “Tuve un accidente automovilístico grave, me pusieron dos vértebras de titanio y mis talones también son de titanio. La ART me pagó este curso y tuve la posibilidad de empezar este emprendimiento”, manifestó el hombre.sec 6 cuchillos de Raul

“Mi cuchillería es artesanal. Hago reciclados con machetes de cocina de 40 o 50 años de antigüedad. Tengo una hoja de cuchillo que tiene 110 años, porque es del elástico de un Ford T. Las tijeras de esquilar, la mayoría vienen con su sello, que tienen de 80 a 100 años de antigüedad. También tenemos hachas, cuchillos hechos con limas, hecho todo a mano. Aquí no hay máquinas industriales”, explicó, efusivo, el artesano. Su cuchillería artesanal se denomina “El Álamo”.

Matías también ideó un pequeño emprendimiento de juguetes artesanales. “Hacemos juguetes de madera pintados con pintura al agua. La idea es que los niños empiecen a interactuar con animales, colores y materiales didácticos”, resumió el joven. “Empezamos en esto por no querer trabajar para nadie. Tener mis propios tiempos se siente mejor. Yo les diría a las personas que no se animan a iniciar sus emprendimientos, que lo hagan, que den el primer paso y que lo demás se va acomodando”, finalizó.

Por su parte, Lorena Meschini, directora de Economía Social de Mendoza y Asociatividad expresó: “Desde la dirección damos todo el asesoramiento para que la persona pueda comenzar su emprendimiento hasta continuarlo, brindamos capacitaciones y hacemos acciones que ayudan a la comercialización”. Los interesados pueden acercarse a la sede de la Dirección de Economía Social, ubicada en Coronel Plaza 75, entre San Martín y 9 de Julio, de Ciudad, de 8 a 16.

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