Agravan acusación penal contra Lobos por fraude al Estado

Es por el alquiler irregular y el pago de facturas indebidas a una planta de asfalto entre diciembre de 2014 y los primeros meses de 2015.

El ex intendente de Guaymallén Luis Lobos sigue engrosando su prontuario. Una de las cuatro imputaciones por corrupción que le hizo la justicia fue agravada en los últimos días. Se trata de una acusación por “Defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública”, en el caso del alquiler de una planta de asfalto entre diciembre de 2014 y los primeros meses de 2015.

Lobos es investigado por la justicia desde que el diario Mendoza Post publicase, el 4 de diciembre de 2014, una amplia investigación sobre los métodos de recaudación y enriquecimiento del por entonces intendente, su esposa Claudia Sgró, otros miembros de su familia, y ex funcionarios. De aquella investigación surgieron numerosos expedientes como piezas separadas. Uno de ellos es el “Caso Wanka”, por el pago indebido de facturas a la empresa Wanka S.A., que debía asfaltar una cantidad determinada de cuadras de Guaymallén. Por este caso, están imputados Luis Lobos, su ex secretario de obras y servicios públicos Federico Sampieri, y el empresario Roque Núñez. Este último es padre del desarrollador inmobiliario Cristian Núñez, integrante inicial de la firma Wanka.

El ex intendente ya está imputado por malversación en el alquiler de maquinaria vial, también por el caso de la “mucama ñoqui”, que debió ir a juicio oral este año y se frustró. Suma otra imputación por el caso Wanka, y –la más grave de todas– está acusado por un fiscal de enriquecimiento ilícito. Además, hay una docena de causas conexas por robo de combustible, incumplimiento de deberes de funcionario público, ñoquis y diversas irregularidades, en las que están imputados ex funcionarios de Lobos. En el curso de estas investigaciones, Lobos y su esposa Claudia Sgró fueron exonerados de la municipalidad.

El jueves pasado, la fiscal de delitos Económicos Susana Muscianisi amplió la acusación a Lobos, Sampieri y Núñez en el Caso Wanka, entendiendo que hubo un perjuicio de por los menos tres pagos de 1,8 millones de pesos en contra de la Municipalidad en el alquiler de la planta de asfalto, el pago de facturas por horas extras indebidas y la recisión del contrato. Este expediente se inició por la declaración de un testigo protegido, que aportó el contrato a la causa principal del Caso Lobos.

No todas son malas para el ex intendente. A pesar de la gravedad de los casos, ha logrado no ir a juicio, de momento. Pasaron cuatro años ya desde la primera denuncia. Recibió cuatro imputaciones penales graves, una de ellas de cárcel, y sin embargo la justicia de Mendoza no pudo aún organizar ni un juicio oral contra el ex intendente y sus cómplices.

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