Además desde Vialidad no aportaron datos sobre una fecha estimada de finalización. La obra hubiera agilizado el paso a Chile, teniendo en cuenta las vacaciones y la visita del Papa.

Pasaron casi dos años desde que en febrero de 2016 un enorme alud destruyera por completo el puente que cruza el arroyo El Tigre, que conecta la zona de Potrerillos con Uspallata sobre la Ruta Internacional Nº 7. El evento se produjo tras las fuertes lluvias que se registraron ese verano y que significaron un verdadero dolor de cabeza para las autoridades responsables de garantizar la circulación vehicular en la ruta que une Argentina y Chile.

La solución provisoria fue la colocación de un puente de estructura desmontable, o Bailey, que en poco tiempo permitió restablecer el tránsito para todo tipo de vehículos. Por esos días desde Vialidad Nacional anunciaban la realización de un llamado a licitación para la construcción de un nuevo puente que, en principio, estaría listo en unos seis meses. Pero los tiempos se dilataron y recién en febrero de este año se resolvió adjudicar la obra a la empresa Green por un monto total de $29.669.128, fondos que aportará el Tesoro Nacional, y con un tiempo de ejecución total de doce meses. Plazo que a simple vista será de difícil cumplimiento ya que las obras recién comenzaron en agosto de este año y el pasado 13 de diciembre Vialidad informaba en su página web que recién se había iniciado la colocación de las vigas de la estructura del puente.

Diario Vox intentó obtener más información acerca del avance de la obra y del tiempo estimado de finalización de la misma, pero desde Vialidad Nacional se limitaron a señalar que los trabajos estaban en marcha y que se estaba trabajando a tiempo completo. Tras repetir la consulta sobre cuándo podría quedar habilitado el nuevo puente la respuesta fue que por orden de la central de Buenos Aires no estaban autorizados a brindar este tipo de información.

Si bien el puente Bailey ha funcionado sin problema también es cierto que en ese tramo se forma una especie de embudo vehicular que ralentiza el tránsito en ambas manos de la ruta. Y este no es un tema menor si se tiene en cuenta que durante enero se espera que crucen hacia a Chile un número record de vehículos y personas a raíz de la visita a ese país del Papa Francisco durante los días 16, 17 y 18 de enero. A esto se suma el habitual incremento que registra la Ruta Internacional Nº7 como consecuencia de la enorme cantidad de argentinos que eligen vacacionar en el país vecino.

En este sentido las estadísticas difundidas por Gendarmería Nacional sobre el tránsito de vehículos y personas que ingresaron y salieron del país a través del paso Cristo Redentor ya muestran números elevados en la circulación de vehículos.

Solo en la semana que va desde el 18 al 25 de diciembre salieron del país 4.821 vehículos particulares, 332 transportes de pasajeros y 3116 camiones que trasladaron a 31.990 personas. A su vez en el mismo periodo ingresaron al país 30.073 personas a través de un de 8.170 vehículos particulares, camiones y ómnibus.

Al respecto fuentes de Vialidad indicaron que a mediados de enero se enviará un comunicado en el que se informarán las novedades en cuanto al avance de obra del nuevo puente como también una posible fecha de finalización.