El candidato a la presidencia francesa fue imputado por la justicia por malversación de fondos. Ahora, a seis semanas de las elecciones su candidatura está en riesgo.

El candidato presidencial derechista francés Francois Fillon fue imputado ayer por malversación de fondos públicos y otros cargos por un escándalo de presuntos pagos a su mujer e hijos por empleos que no realizaron, lo que agrava su situación legal y vuelve a sacudir al país a seis semanas de los comicios.

La campaña de Fillon, ex primer ministro conservador que a principios de año fue el favorito para ganar las próximas elecciones presidenciales en Francia, quedó en jaque a partir de enero por una ola de revelaciones de la prensa, centradas en empleos parlamentarios ficticios de su mujer y sus hijos y en sus lazos con un empresario multimillonario.

El político, de 63 años, quien lleva varias semanas negando cualquier actuación ilegal y alega que es víctima de una “persecución” judicial, había dicho en un principio que respondería a una orden de comparecer ante los jueces mañana y no hoy.

Sin embargo, la comunicación de los cargos se adelantó un día a petición de su abogado para que la audiencia “pudiera desarrollarse con tranquilidad”, dijeron fuentes judiciales citadas por la agencia de noticias EFE.

Los jueces que instruyen la causa imputaron a Fillon por desvío y apropiación indebida de fondos públicos y por no haber declarado a la Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida Pública un préstamo de 50.000 euros concedido por el empresario Marc Ladreit de Lacharrière, agregaron las fuentes. Su calvario judicial, mediático y político comenzó el pasado 25 de enero cuando el semanario Le Canard Enchainé” reveló que su mujer, Penelope, y dos de sus hijos habían estado contratados como asistentes parlamentarios sin ejercer esas funciones.

La Fiscalía Nacional Financiera abrió ese mismo día una investigación y, tras un mes de pesquisas, entregó el dossier a los tres jueces de instrucción que hoy decidieron imputarle.

El pasado domingo, el candidato había adelantado que se hacía “pocas ilusiones” sobre su inminente cita judicial, y ayer, al presentar su programa, volvió a calificarse como víctima de la “instrumentalización” de la Justicia.